La importancia de dormir

24.05.2022, Anna Comet

 

Solemos dar mucho valor a la alimentación, a la actividad física, al descanso psicológico y emocional, pero nada de todo esto funcionará si no le ofrecemos al cuerpo un sueño suficiente y reparador.

 

¿Qué significa suficiente? Es importante que la media de horas de sueño sea entre 7 y 8 horas.

 

¿Qué significa reparador? Que pase por las diferentes fases del sueño que ahora explicaremos.

 

 

Mientras dormimos, nuestro cuerpo se comporta de forma diferente a cuando estamos despiertos. Durante el sueño estamos estirados, con los ojos cerrados y la actividad cerebral y musculoesquelética varían completamente en relación con la que tenemos durante la víspera.

 

 

El sueño tiene 5 fases:

  • Durante la primera y la segunda fase los músculos se relajan, la frecuencia cardíaca y respiratoria y la actividad cerebral disminuyen. Perdemos la conciencia y el control del cuerpo.
  • Durante la tercera y cuarta, la frecuencia respiratoria y cardíaca, así como la actividad cerebral es lenta y regular. Seguimos con la musculatura muy relajada
  • Y durante la quinta, llamada REM, el cerebro alcanza una alta actividad, la frecuencia respiratoria y cardíaca es elevada e irregular, pero la musculatura sigue relajada. Es la fase en la que acostumbramos a soñar más.

 

 

Durante el sueño, se repiten estas 5 fases de forma recurrente y es ideal que no se interrumpan para conseguir un descanso reparador, ya que es durante el cumplimiento de estas fases que conseguimos que el cuerpo se rehaga del esfuerzo de toda la jornada y regenere los nutrientes, células y neurotransmisores gastados.

 

Durante el sueño también reparamos los diferentes órganos del cuerpo de todo el esfuerzo que han realizado durante la víspera. Esta reparación también se realiza por fases y de forma escalonada, por lo que también es importante poder dormir las 7 u 8 horas recomendadas para darle tiempo al cuerpo a reparar los diferentes órganos.

 

 

¿Cómo conseguir un buen descanso?

La teoría es muy bonita, pero ¿cómo logramos que nuestro cuerpo sea capaz de cumplir con estos ciclos de cinco fases durante el descanso?

Hay distintos factores que nos ayudan:

  • Intentar crear un ambiente oscuro y relajado en el sitio donde dormiremos
  • Podemos preparar nuestro cuerpo y relajarnos con una ducha antes de acostarse o hacer cinco minutos de meditación
  • Evitar las pantallas durante la última hora antes de acostarse
  • Apagamos el teléfono
  • Acostumbrémonos a comer ligero antes de descansar para que la digestión sea fácil
  • Practicamos ejercicio físico moderado durante el día y si debemos hacerlo a última hora antes de acostarse, procuramos que no sea de alta intensidad

 

 

¿Qué obtendremos durmiendo estas horas?

La respuesta general y más automática sería: ESTAR BIEN, que al final, es lo que todos queremos. Pero si concretamos un poco veremos que un buen sueño reparador nos ayuda mucho más de lo que podemos imaginar:

  • Nos ayuda a ser más creativos gracias a que el cerebro está descansado y puede trabajar mucho mejor cuando estamos despiertos.
  • Nos ayuda en el control del peso corporal, ya que el insomnio provoca que las hormonas relacionadas con el apetito no actúen bien y tengamos mucha más ansiedad y comamos más y de forma menos adecuada.
  • Mejora el sistema inmunitario, por tanto, estaremos más sanos, gracias a la regeneración de la que hemos hablado anteriormente.
  • Mejora nuestra memoria, también por la regeneración de neurotransmisores de la que hemos hablado.
  • Protege el corazón, ya que el insomnio aumenta el nivel en sangre de las hormonas del estrés, aumentando así la presión arterial y la frecuencia cardíaca, fenómenos que han quedado demostrados que son de los mayores causantes de problemas cardiovasculares.
  • Reduce la depresión y nos sentimos mejor y más felices gracias a la segregación de una serie de hormonas que nos ayudan en este proceso durante el descanso.

 

 

No hace falta dar demasiadas vueltas para darnos cuenta de la importancia de dormir las horas suficientes. Seguramente sacaremos más partido de una hora más de sueño que de un correo enviado fuera de horas. ¡Pensémoslo!