Las entrevistas de cumplimiento forman parte del día a día de muchas empresas. Tanto si eres responsable de un equipo como si participas en procesos de recursos humanos, seguro que has hecho alguna. Estos encuentros sirven para revisar objetivos, detectar necesidades y entender cómo se siente cada miembro de la organización.
Aunque en ocasiones pueden generar cierta inquietud, el objetivo no es “controlar”, sino crear espacios de conversación que aporten claridad y alineación. Cuando se llevan a cabo de manera adecuada, se convierten en momentos de motivación, de aprendizaje y de definición de tareas para el futuro.
¿Qué es exactamente una entrevista de cumplimiento?
Es una reunión periódica entre un/a trabajador/a y su responsable para analizar el progreso, el rendimiento y el bienestar en la empresa. Permite revisar la evolución de objetivos, detectar dificultades, dar reconocimiento y definir próximos pasos. También es un espacio para que el/la trabajador/a pueda compartir inquietudes, ideas o propuestas de mejora.
¿Cómo preparar una entrevista de cumplimiento para que funcione?
Para que el encuentro sea realmente útil, debe prepararse bien y adaptarse a cada profesional. En una primera entrevista (por ejemplo, cuando alguien se incorpora en la empresa), sirve para entender cómo está viviendo la entrada al trabajo y aclarar expectativas.
En entrevistas recurrentes, se pueden recuperar los puntos tratados en la última reunión y revisar la evolución.
Puntos de la reunión
¿Por qué vale la pena hacer este tipo de entrevistes?
Una buena entrevista de cumplimiento fortalece la relación entre el equipo y los responsables, favorece un clima laboral saludable y ayuda a construir equipos más cohesionados y motivados.