Ahora que parece que empezamos a ver la “luz al final del túnel" que tanto se ha hablado y esperado durante esta pandemia, queremos recordar lo que nos ha ayudado a ser fuertes y tirar siempre adelante: las personas que nos rodean (y no solo físicamente).
Y es que la influencia positiva que desprendemos y que nos llega de los demás, es una herramienta de transformación potencial para construir un mundo mejor.
Ya lo recordábamos hace unos meses, en una conferencia de Victor Küppers la importancia de ser positivos y el beneficio que tiene en las personas que nos rodean: familia, amigos, equipos de trabajo, clientes y, en general, las personas que nos cruzamos en nuestro día a día. El ejemplo que dan las personas con influencia positiva es inspirador, repercutiendo en otras personas que a la vez querrán crecer y ser mejores.
Además, ya sabemos que trabajando en equipo podemos llegar más lejos que solos. Porque a todas/os nos gusta influir positivamente en los demás para así poder alcanzar nuestros propios objetivos. Sin embargo, habrá que tener siempre presente que, para influir positivamente, la relación que creamos tiene que ser de ganar-ganar (win / win).
¿Qué significa influir positivamente?
Implica la intención de convencer, persuadir, influir e impresionar a otros para que contribuyan a alcanzar los objetivos positivos que nos proponemos. Algunos ejemplos de personas que han influido positivamente en la sociedad, contribuyendo en la transformación del mundo, son Greta Thunberg, quien dejó de ir a la escuela todos los viernes para protestar ante el Parlamento sueco contra el cambio climático; Martin Luther King con el movimiento a favor de los afroamericanos; Malala Yousafzai, a favor de los derechos de las mujeres en Irán, y muchas otras personas. Estos son modelos con una gran influencia en la sociedad, pero en el día a día tú tienes muchas maneras de seguirlo.
¿Cómo lo puedes hacer?
Estas son algunas de las habilidades que podemos poner en práctica y que nos ayudarán a ser personas con impacto e influencia:
Como puede observarse, esta competencia puede centrarse mucho en el ámbito laboral, ayudando a crear espacios más cómodos y productivos.Independientemente del cargo que tengamos y el puesto de trabajo que ocupamos, siempre podemos ser una influencia positiva. Podemos transmitir nuestro conocimiento a otros compañeros, podemos dar feedback a nuestros jefes, podemos empoderar a nuestro equipo, entre otras muchas acciones. En otro artículo ya proponíamos maneras de incentivar estos comportamientos entre los equipos de trabajo.
Sé aquella persona que te gustaría tener como amigo/a, compañero/a, gerente, familiar... y verás cómo te acabas rodeando de personas que querrán crecer y ser mejores.Asimismo, se potenciará la confianza en los demás, un requisito muy importante para la satisfacción en el trabajo, tal como hablaremos más adelante.
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