La determinación es una competencia clave en los momentos que estamos viviendo. Al zarandeo de la pandemia tenemos que sumar la transformación tecnológica y digital que estamos viviendo en estos momentos.
Fruto de esto es probable que en algún momento nos hayamos sentido desorientados y con dudas de qué rumbo seguir. Esta indecisión nos puede llevar a parar procesos importantes en nuestra vida, causarnos episodios de angustia y/o tristeza e incluso estar influyendo a otras personas de nuestro alrededor. Si esto es así, es que posiblemente estamos experimentando una carencia de determinación, hecho que nos comportará carencia de paz y serenidad.
La determinación es la fuerza interior, el drive o el coraje que mueve a las personas a autosuperarse y a buscar caminos allá donde otros se dan por vencidos/as. Nos pone en el camino de perseguir objetivos a largo plazo y hacerlo con pasión y perseverancia, manteniéndonos fieles a determinadas metas a lo largo del tiempo y poner toda la obstinación posible a conseguirlas.
La manera como hacemos las pequeñas cosas determina como lo hacemos todo. Cualquier acción, por pequeña que sea, tiene un valor incalculable.
La determinación tiene lugar cuando hay la suma de tres cualidades: intencionalidad, ambición y disciplina. Cualquiera de nosotros puede desarrollarla. Más que una calidad innata se trata de una actitud, algo que se puede entrenar y fortalecer. Las principales bases que nos ayudarán son el esfuerzo, la planificación, organización y perseverancia. Hay que afrontar los retos como una oportunidad, no como una amenaza. Crecemos porque nos proponemos desafíos.
Al determinar, estamos escogiendo el camino para llegar a un lugar. Tomar una opción nos ayuda a crecer. Siempre que tomamos una decisión tenemos posibilidades de acertar o de equivocarnos. En ambos casos tenemos que saber hacer frente a las consecuencias, aceptar esto nos ayudará a crecer.
Determinar nos permitirá eliminar las dudas y, en caso de que no conseguimos nuestro objetivo, habremos desvanecido la incertidumbre de no haberlo intentado. Una actitud determinada nos abrirá nuevos caminos. La decisión, esfuerzo y persistencia es el que nos permitirá llegar a algún lugar y fortalecer nuestra autoestima.
Hay muchas más razones para decidir desarrollar la determinación. El éxito no pertenece a los que se han quedado inmóviles, en un mismo punto, dudando. La determinación es el que nos permitirá acercarnos a todo aquello que imaginamos.