El motor de la motivación

16.08.2022, Anna Comet

 

Sabemos bien que la motivación es uno de los motores que nos mueve por hacer cosas. Ya sean cosas de trabajo, de ocio, en el ámbito familiar, social, con los amigos/as. Si hay motivación, por pequeña que sea, todo esfuerzo se ve recompensado por la ilusión y las ganas de llevar adelante un proyecto o un reto.

 

Pero no siempre podemos sentir esa motivación de forma natural. Todos/as pasamos épocas durante las cuales nos cuesta encontrar las ganas de hacer cosas y no por ello debemos castigarnos ni sentirnos mal.

 

La vida, en todos sus aspectos y vertientes, pasa por altibajos: momentos de gran esplendor y épocas más delicadas en las que hay que poner paciencia para salir adelante.

 

Teniendo claro que no siempre podemos estar al cien por cien, y asumiendo que podemos pasar por temporadas más difíciles, debemos tener claros dos conceptos muy importantes:

 

  • El primero, lo que ya hemos comentado por encima, de nada nos servirá sentirnos mal por el hecho de encontrarnos en una época poco motivadora. Aquellos tiempos en que uno/a se levanta por inercia, pero sin nada concreto que lo/la motive. Merece la pena asumir estos tiempos como un aprendizaje y cultivar la paciencia.
  • El segundo, no podemos quedarnos estancados en el primero. Es cierto, sentirnos mal por no estar motivados/as no nos lleva a ninguna parte, pero es necesario que avancemos. Seguramente, será complicado, por no decir imposible, pasar del 0 al 100 en pocos días y el único resultado que obtendremos será la frustración. Pero sí que podemos buscar pequeñas motivaciones, pequeños retos, pequeñas ilusiones que nos ayuden a encontrar esa fuerza para querer mejorar, para querer aprender, para querer hacer. Quizás pensamos en metas que pueden parecer ridículas, pero si somos capaces de poner un gramo de ilusión, seguro que conseguiremos avanzar, paso a paso, hacia tiempos mejores.

 

 

Por tanto, no hace falta que nos centremos en grandes hitos. Por poner unos ejemplos:

 

- Un/a periodista no puede pretender escribir un libro, la empresa es enorme y frustrante, pero puede empezar por escribir pequeños artículos para su página web o blog.

 

- Un/a peluquero/a no hace falta que pretenda peinar sólo novias, seguramente cortando el cabello a niños/as que le entreguen una sonrisa mientras maneja las tijeras también puede ser gratificante.

 

- Una persona que quiere empezar una dieta, no es necesario que cambie de golpe toda su alimentación, quizá dejando de comer el croissant de la mañana y añadiendo una pieza de fruta más al día, se irá encontrando mejor y podrá continuar haciendo cambios con el tiempo.

 

 

Con todo esto lo que intentamos transmitir es que la motivación será lo que nos hará mover para realizar un cambio de hábitos; para buscar nuevos trabajos; para empezar o seguir unos estudios que nos ayuden a crecer en el ámbito laboral; por ser cada día un poco más competentes en nuestro ámbito, por ser mejores/as compañeros/as de vida, de trabajo; mejores amigos/as; mejores padres o madres... en definitiva, por tener ganas de levantarnos cada mañana y asumir un día que, muchas veces, es pesado.

 

 

No podemos pretender que esta motivación nos venga regalada, pero con un poco de imaginación y esfuerzo, la acabaremos encontrando, incluso en épocas delicadas.